Para comenzar el
tema de genética molecular nos viene estupendamente hacer un poco de historia sobre el descubrimiento de los ácidos nucleicos y de su importantísima función en los seres vivos. El texto está copiado de nuestra
web colaborativa de Ampliación de Biología y geología de 4º de ESO:
Entre 1868 y 1869, el suizo
Friedrich Miescher (1844-1895), siendo estudiante postdoctoral en el
laboratorio de Frierich Hoppe-Seyler en Tübing

en, aisló núcleos a partir de leucocitos del pus de los
vendajes usados de hospital. Tras un tratamiento simple, comprobó que
estaban formados por una única sustancia química muy homogénea y no
proteica que denominó
nucleína —el término «
ácido nucleico»
fue acuñado posteriormente por R. Altman en 1889—. Según sus palabras,
la nucleína son «
sustancias ricas en fósforo localizadas
exclusivamente en el núcleo celular».
Este descubrimiento, que se publicó por primera vez en 1871, al
principio no pareció relevante, hasta que
Albrecht Kossel hizo las primeras investigaciones de su
estructura química. Establece las bases de la estructura del ADN, al estudiar
las nucleínas (nucleoproteínas) mostrando que
consistían en
una porción proteica y otra no proteica (ácidos nucleicos).
Este trabajo dio acceso a Kossel al Premio Nobel en 1910. El trabajo fue continuado por su
discípulo, el químico ruso-americano
Phoebus Levene
(1869-1940), quien comprobó en 1900 que la nucleína se encontraba en
todos los tipos de células animales analizadas. Más adelante, en 1909,
comprobó las evidencias de Kossel, obteniendo que los ácidos nucleicos
estaban compuestos de ácido fosfórico, una pentosa, y las bases
nitrogenadas. La pentosa aislada de la nucleína de levadura comprobó que
era ribosa. Tuvo que esperar hasta 1929 para identificar que la pentosa
aislada del timo de los animales era desoxirribosa. Esta diferencia le
hizo proponer que la nucleína de los animales era el
nucleato de
desoxirribosa (hoy en día llamado
ácido desoxirribonucleico o ADN), mientras que los vegetales contenían el
nucleato de ribosa (
ácido ribonucleico o ARN).
E. Zacharias demuestra en 1881
que la naturaleza química de los cromosomas era nucleína. Entre 1879 y
1882 Walther Flemming (1843-1905) y Robert Feulgen, independientemente,
desarrollan nuevas técnicas de tinción (se conoce como
tinción de Feulgen) y logran visualizar los
cromosomas en división, lo que les permitió describir la manera en que
se replican los cromosomas (la
mitosis).
En 1889
August Weismann
(1834-1914) asocia de manera teórica, casi intuitiva, la herencia y los
cromosomas, puesto que hubo que esperar hasta 1902 para que
Walter S.
Sutton (1877-1916) proponga, gracias a evidencias experimentales, que
los genes de Mendel son unidades físicas que realmente se localizan en
los cromosomas (la
llamada
teoría cromosómica de la herencia). Parte del trabajo que permitió a Sutton proponer ese modelo se debió al descubrimiento de la
meiosis, junto a
Theodor Boveri
(1862-1915).
A su vez,
Thomas Hunt Morgan (1866-1945) en la
Universidad de Columbia (1909), realiza los experimentos con la mosca de la fruta (
Drosophila melanogaster) que hoy se
consideran clásicos sobre los
rasgos genéticos ligados al sexo, lo que
le valió el Premio Nobel en 1933
.
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| Rosalind Franklin |
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| Imagen de rayos X del ADN ("fotografía 51") |
Y merece la pena conocer más del trabajo de investigación y de la
biografía de Rosalind Franklin (1920-1958) y este
vídeo en galego.